Dentro de la ficción existen parejas o inclusive grupos de gente que han sido reconocidos como transversales en esta sociedad moderna, como son la pareja Simpsons o la de Malcom del medio. Sin embargo, recientemente en la animación estadounidense de público general-infantil ha existido una evolución respecto al cómo se trata las relaciones entre dos individuos o más. Ahora, dejadme contarles una anécdota que está a boca de todos aquellos que están viendo Star vs The Forces of Evil: tras el último episodio, Bon Bon the Birthday Clown, el ship principal fue herido de gravedad.
Para aquellos que no entiendan lo último, resulta que, entre su variedad de ships como toda serie, el Starco, la unión ficticia entre Star, la protagonista del la historia, y Marco, el protagonista conjunto a ella, sufrió un golpe al ver confirmada otro ship que se estaba desarrollando en los últimos capítulos de temporada, esta vez no con Star sino con Jackie, muchacha del mismo colegio que Marco. Esto resultó en algo parecido al combate naval de Iquique: un desastre, una masacre que hizo que los seguidores de Starco, la mayoría del fandom a simple vista, quedasen con las ganas de hacer una cacería de brujas a aquellos del otro bando. Sin embargo, esto en un sentido narrativo es un giro refrescante a su historia, ya que no sólo se demostró que Star puede poner en peligro a aquellos que ama sólo por su deseo de estar con Marco, sino que se denota un tema que se puede sacar jugo y que ya lo han hecho en otras series: el desamor, la negación del deseo y el origen del dolor romántico, por ende.
El desamor es una experiencia condenada y sin embargo común en esta sociedad moderna. Muchas series de ficción han reflexionado respecto al sentimiento de pérdida del individuo al ver incumplida su necesidad de apego íntimo hacia otro individuo, y esto se ha tratado desde la misma antigüedad clásica: el mito de Apolo y Dafne es un claro ejemplo del poder del desamor, del cómo Apolo no pudo cortejar a Dafne por un destino cruel del dios del amor, y prometió conmemorarla desde adelante. En la ficción moderna en la animación, esto tampoco va a menos, y para esta reflexión es necesario dos cosas; citar otras dos obras que han manejado este tema de manera magistral, progresiva y bien explícitas para el ojo común, la cuales son Steven Universe y Adventure Time, y por otra el extraer el cómo estas series tratan dicho tema, a modo del análisis dependiendo de su visión.
Steven Universe: Perla como personificación del Desamor.
En Steven Universe, el rigor narrativo que se le da a las relaciones entre los personajes es lo que sostiene a la serie como una referente contemporáneo, y su desarrollo de los temas van a un nivel micro, fijándose en dichas interacciones. El amor/apego en Steven Universe es un tema transversal y que se ha reflejado en múltiples espectros, tantos simples como lo es la amistad y complejos como lo son las relaciones abusivas entre parejas (no estoy de coña con eso); en este sentido, el desamor es un tema que posee un puesto especial, y no hay mejor ejemplo que el personaje de Pearl (Perla) para poner en manifiesto dicha.
Perla es mi personaje favorito de la serie y, personalmente, una de las más complejas que he visto en la animación estadounidense contemporánea. Detrás de una carcasa de racionalidad, inteligencia y buenos modales, en episodios posteriores se revela como un personaje herido por una cosa: la muerte de quien ella más amaba. Perla es la personificación del desamor en la serie: durante toda su existencia (al menos desde Rose) ella ha mostrado un amor incondicional a su persona, llegando al nivel del fanatismo, y, de repente, se ve enfrentada a una realidad cruel: aquella que amaba nunca estuvo interesada románticamente con ella, y, para más drama, se ha enamorado de un ser que ni siquiera es de su propia raza.
El arco de desarrollo de Perla es un camino doloroso entre sus emociones y su moral auto-impuesta, y acá el desamor se intenta superar con un acto altruista: seguir la causa de aquella que amó. Esta dicotomía entre sus deseos personales y su rol como tutora de Steven (y posteriormente Connie) es la que la define como personaje, y el cómo ella se preocupa más que a nadie de Steven sólo porque es una parte que aquella que amó es un hecho tanto de ternura como de dolor y hasta perturbador. Entre los pasos que ella ha dado para superar dicho desamor, Perla no sólo ha tenido que cuestionar su visión de la misma Rose, sino reconciliarse con aquel que su amada amó en su tiempo, y el desamor acá se trata como un bache de la felicidad, un proceso lento y tortuoso pero que conlleva a la felicidad de la persona: su capacidad de despojarse del pasado y del cómo Perla, finalmente, empieza a desarrollarse como un personaje propio, desligándose progresivamente de la imagen de Rose.